Ya sea para aterrizar en la estrecha pista de St. Barth (TFFJ) o en un aeródromo alpino remoto, el aterrizaje corto es la prueba definitiva para cualquier piloto. Aquí no hay margen de error.
A diferencia del Butter Landing, el objetivo no es la suavidad, sino detener completamente la aeronave antes del final de la pista. Cada metro cuenta.
Las 3 Claves del Aterrizaje Corto
1. Velocidad Vref Precisa
Cada nudo de más al cruzar el umbral se traduce en docenas de metros de pista consumidos. Debes volar a la velocidad mínima de control (Vref), a menudo con flaps máximos para aumentar la resistencia.
2. El Punto de Mira "Corto"
A diferencia de una aproximación estándar donde se apunta a los 1000 ft, aquí se apunta al umbral de pista. El objetivo es plantar las ruedas en los primeros 200 pies de pista. Esto requiere precisión absoluta de zona de contacto.
3. La Transición al Frenado
En cuanto las ruedas toquen, no esperes:
- Reduce acelerador a cero inmediatamente.
- Aplica frenado máximo (Max Braking).
- Despliega spoilers y reversas si están disponibles.